3 nov 2008

UN VISTAZO POR LA EDUCACIÓN RURAL VENEZOLANA Y EL ENTORNO COMUNITARIO (I)


La Educación Rural como tal es difícil de precisar, mas si tomamos en cuenta la idiosincrasia de las personas, el entorno, geográfico, la identidad y sexo tanto del educador como de los educandos, los objetivos, sus contenidos, sus metodologías específicas, etc… En la mayoría de las situaciones donde se habla de educación nos conformamos con el aspecto más sociográfico, o simple enseñanza que se realiza en aquellos ambientes distantes de los centros urbanos. La dificultad de esa identificación se agranda al tener que referirnos a lo rural. Las peculiaridades y grandes diferencias entre ambos sistemas (educación rural y urbana) nos obliga a tener que establecer algunos criterios que nos ayuden a entender los componentes más decisivos de estas modalidades. Estas diferencias son: de forma y de naturaleza histórica, económica, social, cultural, política, tecnológica, religiosa... De acuerdo a los análisis realizados por los grandes organismos de las Naciones Unidas y por los datos aportados en los informes de la UNESCO, el problema que se tiene planteado es el futuro que le espera al mundo rural y la educación que va a ser necesaria para la población rural que, hoy, es más de la mitad de la humanidad. Luego de parafraseado el informe de García (2000), me atrevo a decir que hoy, casi una década después de publicado, la realidad sigue siendo la misma, o más agravada, de acuerdo al informe de la FAO, y publicado en la 40 asamblea del ALPA realizada en Cuba en el 2006, el 53% de la población mundial es rural, Venezuela escapa a esta realidad según el Instituto Nacional de Estadística (INE) y de acuerdo al censo poblacional en el año 2001, la población venezolana es de 23.054.210 habitantes, de estos el 11,59% es población rural, en este sentido se presenta en nuestro país una situación atípica, debido a la riqueza o boom petrolero, donde la mayoría de nuestra población emigró a los centros urbanos a crecer en cinturones de miseria. Pero ¿qué ocurrió con la población que no emigro a la ciudad?, ¿Qué paso o está pasando con esos jóvenes que lejos de querer permanecer en el campo, necesitan más y mejores tecnologías para ser productores eficientes y eficaces?, la gente del medio rural que el desarrollo personal y bienestar este a la par con el de sus conciudadanos en otras partes del país. Es por ello que si revisamos las estadísticas de población escolarizada en el Ministerio del Poder Popular para la educación para el año 2001 y según el INE 5.932.654 venezolanos estaban cursando estudios en todos los niveles y modalidades, de esa cantidad el 3,68% corresponde al estado Mérida es decir218.770 cursaban estudios a lo largo y ancho de nuestra geografía regional, desglosando ese 3,68% de él 16% (36.683) corresponde a escuela rurales. Hay que tener en cuenta que nuestro estado posee escuelas rurales desde el nivel del mar en el municipio Tulio Febres Cordero, a más de 4000 m.s.n.m., como es el caso de los municipios Miranda, libertador y Rangel. Ahora bien cuando se tiene un currículo estándar para todo el país, que incluye horarios, uniformes, contenidos procedimentales y actitudinales, docentes viajeros y lo que es más grave no se toma en cuenta la idiosincrasia de los lugareños y mucho menos que la mayoría de muestro jóvenes del medio rural tienen tareas propias que ejecutar en sus casas. Entonces ¿Cuál es el futuro de la escuela rural y de nuestros jóvenes?
Históricamente la población venezolana ha transitado por diversas etapas que se pueden identificar por las características de su composición, estructura y crecimiento demográfico, durante la primera mitad del siglo XIX la población venezolana experimento significativas transformaciones asociada a la prolongada guerra de emancipación nacional. A partir del auge petrolero es notorio el ritmo de crecimiento poblacional, es decir pasamos por un fenómeno de franca expansión. Según el INE, el concepto de pueblo es equivalente al de centro poblado. La tendencia es el despoblamiento de las áreas rurales, que se ha manifestado con mayor fuerza a partir de la década de 1950, y sigue su impulso hoy en la actualidad.
Núñez (2006) en su trabajo titulado DISONANCIAS EPISTEMOLÓGICAS EN LA EDUCACIÓN RURAL VENEZOLANA, estipulo que La educación en Venezuela a partir del 50, ha pasado por dos grandes etapas: la primera, de expansión, popularización, acceso de todas las clases sociales, inversión en construcciones escolares y dotación, preparación masiva de docentes, hasta comienzo de la década de los 80; la segunda etapa, de estancamiento y ligera contracción en la matricula, de distorsión en el gasto educativo, de desequilibrio en la asignación de los fondos cada vez más escasos; en lo particular yo Fredy Gavidia, le agregaría una tercera etapa que abarca desde el 2003 a la actualidad, donde la educación entro en crisis en medio de una bonanza de riqueza petrolera, ello se evidencia con la debilidad con que el ente rector de la educación está siendo manejado. A ello se le suman, obviamente, otros factores como deficiencias organizativas del sistema, gran crecimiento de la burocracia del sector, inadecuación entre los programas y la formación de los docentes con las exigencias del país entre otros.
Uno de los problemas más importantes de la educación venezolana es la deserción escolar en los niveles iníciales, que algunos llaman exclusión escolar, y que es de tal magnitud que se puede afirmar qué, mientras la sociedad no resuelva esta situación, el país no saldrá del subdesarrollo. Un gran porcentaje de estos egresos pertenecen al sector rural, pues están desprovistos de los medios más elementales para llevar una vida digna.
Con relación a lo económico y cultural, para nadie es un secreto que las personas que viven en el medio rural son las más desposeídas, el modus vivendi por lo general depende de la cosecha que muchas veces no es rentable, que es vendida a precios muy por debajo de los estipulado, aunado a que es poco el dinero destinado a la educación de los hijos. Los niveles de educación de los padres es muy bajo, por lo tanto ellos ven la escuela como una guardería para sus hijos, y con la nueva modalidad de educación bolivariana aseguran la manutención que en la casa no se les puede dar. Sin embargo son pocos los representantes que asisten a la escuela para conocer cuál es el rendimiento de sus hijos, y los decentes del medio rural aun no calan o tienen el poder de atracción, como para realizar una integración más que real, eficiente en la interacción escuela-comunidad.
Pero que acciones tomamos o ejecutamos los docentes rurales para lograr esta anhelada integración. Como lo afirma la enciclopedia Océano de Venezuela (2006), el sector rural en Venezuela, desde la aparición del petróleo, ha pasado desde un primer plano a un espacio deprimido y marginal; a una nueva ruralidad, los territorios y las culturas campesinas han venido desdibujándose paulatinamente junto a este desplazamiento del sector rural, también se le ha dado un tratamiento indiferente a la educación rural (o educación que reciben los niños campesinos) hasta convertir la escuela en instalaciones aisladas del saber campesino y de las comunidades rurales.
En mi opinión lo anterior conlleva a interpretar que la educación rural venezolana partiendo desde las políticas del Estado, y las comunidades rurales están poco integradas a las políticas y acciones educativas, estilos y las teorías educativas predominantes, es decir que existe incongruencia en el aspecto integración escuela-comunidad-sociedad.
Las políticas educativas del Estado Venezolano, en los últimos años se han extrapolado, quieren inducir cambios radicales y profundos poco difundidos, lo que ha afianzado el rechazo de la comunidad hacia la escuela, es común oír en las reuniones que representantes no se acercan porque no quieren saber de Chávez y del chavismo, desconociendo que al dejar de asistir a la escuela, están dejando que otros decidan por ellos en la formación de sus hijos.
Sin embargo las escuelas rurales constituyen un importante segmento del sistema educativo nacional. Los procesos de cambio educativo que se den, deben considerar las condiciones particulares y diversas del sector rural.
Es necesario fortalecer la atención, organización y gestión de las escuelas rurales del país que buscan alcanzar objetivos de cobertura universal y buena calidad educativa.
Con la integración escuela comunidad, los estudiantes accederán a una educación eficaz y de calidad, obteniendo una formación general dirigida hacia la importancia de aprender haciendo y enseñar produciendo, para lograr niveles de excelencia en los aprendizajes; de manera que contribuyan significativamente al desarrollo pleno de sus estructuras cognitivas y de sus aptitudes sociales, afectivas y morales, imprescindibles para el buen desempeño y el continuo aprendizaje y asimilación de información que exige el mundo contemporáneo.
Por lo tanto ante una integración eficaz y eficiente los docentes rurales estaremos obligados a:
Impartir una educación capaz de atender con equidad, eficiencia y flexibilidad a los estudiantes, Especialmente de aquellos que viven en situaciones de marginalidad social, pobreza y que deben además dedicar al trabajo familiar y productivo, como parte importante de su crecimiento personal.
Identificar y organizar las modalidades de intervención e integración que conforman el mejoramiento de la educación rural teniendo conocimiento de los problemas que se presentan.
Identificarse con el área y espacio extraescolar que alude:
al proceso pedagógico.
a la organización de la vida escolar.
a la atención y trato a los alumnos, a los padres, representantes y la comunidad en general.
a las fuerzas vivas, organismos públicos y organizaciones del área.
Lo anterior es un proceso relacionado con los docentes, entendiendo que la presencia del docente en la escuela rural es central e insustituible, y que de una u otra manera se incide en sus saberes y sus condiciones de vida y trabajo.
Se requiere que los docentes rurales tengan una sólida formación pedagógica y no sólo la posibilidad de un desempeño en la labor docente, sino también mejores posibilidades de asimilar la idiosincrasia y quehacer habitual del medio rural.
Los docentes podrán utilizar pedagógicamente los conocimientos de los estudiantes rurales para integrar la comunidad y hacer significativos sus aprendizajes con relación al desenvolvimiento comunitario. Como docentes rurales sabemos mucho del medio campesino, pero no lo integramos porque no lo consideramos “conocimiento” a ser incorporados al mundo de la escuela.
Es importante el trato respetuoso y considerado, con los educandos y la comunidad. La debida atención a las condiciones en que los docentes rurales viven y trabajan en las comunidades y caseríos proporcionan efectos positivos sobre la integración escuela-comunidad. Por un lado, propicia satisfacción personal y reforzamiento del autoestima, lo que redundará en una mejor disposición y trato. Por otro lado, objetivamente, el trabajo del docente rural está totalmente interferido por una serie de trabas que presentan las más elementales funciones de su vida cotidiana como es el caso de los docentes que viven en las ciudades y viajan diariamente al medio rural, estos es un tiempo valioso que se pierde en el quehacer educativo y comunitario.

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